Ponte objetivos de ahorro y mira cómo te acercas a ellos mes a mes.
Ahorrar sin un objetivo es difícil. Con Klaro creas metas —unas vacaciones, un colchón de emergencia, un capricho— y vas viendo cuánto llevas y cuánto te falta, con una barra que se llena a medida que ahorras.
Para quien ahorra con un propósito y quiere verlo crecer.
Marca lo que planeas gastar y compáralo con lo que gastas de verdad, categoría a categoría.
Esos cafés y caprichos que no ves son los que descuadran el mes. Klaro los caza.
Seguros, IBI, revisiones… mételos una vez y Klaro los reparte entre los 12 meses.